Volviendo al sinsentido, aquellos lados que no sabes porque.
a veces simplemente en el final es cuando me doy cuenta de que necesito caer en tus brazos al menos una vez,
momentos tan inertes que no quisiera borrar, tan solo saber que tus manos me seguirán.
recordar atreves del viento un segundo perdido sin tenerte, un segundo quemado por desearte...
entre cada deseo y algunos gritos en silencio, solo tú eres mi alivio
. . .
pero donde, donde estás?, te necesito, y es que las estrellas guardan tu lugar, para cuando vuelvas
En aquella noche glaseada de feroces fieras que vuelcan mi mente, que me traen miedo al dormir
en conjunto con mis pesadillas que no me dejan caer en ese sueño profundo,
para poder imaginarte, salir a relucir esa belleza escondida en ti,
idealizada por mi mente y construida por las flores que se marchitan en cada temporada que tu triste estas.
pero no te preocupes, luchare en conjunto a mis sueños y no te dejare, amada mía. . .
recuerda que cuando no sepas que hacer, ahí estaré.
sensata sensación de alivio al saber que esta noche no habrán estrellas, que afín dormiré sin luz
en un lugar perfecto para imaginar que eres tu quien, junto a mis tapas, abrigaran mi noche
como es sino mis ganas de morir por ti, de poder tener tus manos junto..
tal como yo coloco mis manos unidas con mi vida para hacerte feliz,
esperar a salir a ver las estrellas pero esta vez junto a ti...
aunque sé que la luna no se puede tocar desde aquí,
me esforzare por llevarte a hasta allá, ese lugar mágico donde nadie te pueda molestar,
y si es de necesitar un testigo, que el tiempo lo sea y el viento mi juez que al final,
sino es de cumplir que me quite mi último suspiro.
Amada mía no me dejes, que hoy es cuando te necesito
que Hoy, es el momento para vivirlo y no dejarlo gastar por los fríos inviernos que marchitaran tus pétalos, que de a pedazos se caen, que de a poco las levantare y en ti una sonrisa dibujare.
No esperes a saber si será mañana es el día en que no nos veremos más , por que eso no sucederá, pero si te puedo asegurar que de mi vida tu nunca saldrás y que, yo, no te dejare de apoyar.
. . .
. .
.
Pero al final, siempre será mejor sentarse a observar
después de un día agotador, sentarse a observar a la gente, no es algo tan malo
no es algo tan extraño, es algo normal disfrutar ver a los demás estresarse.
pasando el tiempo, para volverte a ver...
que algún día espero entre la gente verte pasar...
y así completar mi vivista a este lugar.